CHANTILLY FRANCÉS

Ya me está asfixiando
el chantilly francés en el escote,
con su perfecto entramado
de costuras curvas que me aprietan.
Ya me sudan las manos cargadas
de colores pastel y perfume
de amigas anhelantes,
y comienza a pesarme al caminar
la larga y sedosa seguridad
de mi futuro deshecho de esperanza.
Y te busco, con angustia,
entre toda esa farándula
de santos pétreos y mamás engalanadas,
deseando,
exigiendo que detengas de algún modo
esta contemplación circense,
toda esta estúpida farsa,
que un gesto tuyo desate
los tules de mi mordaza.
Y no encuentro el sosiego que buscaba.
Desde mi rival extremo,
firmemente custodiada,
despedazo su ilusión
al levantar la mirada.
